Hubo un tiempo en que arrojarse al pozo, en Mora como en los pueblos de toda España, era la forma más frecuente de suicidio. Algún día volveremos sobre el asunto. De momento no haremos sino quedarnos con esta noticia de El Castellano, el diario católico: «En Mora ha puesto fin a su vida, arrojándose al pozo de la casa donde se hallaba sirviendo, Francisca Martín Rodríguez, de 35 años de edad y viuda». Al margen de la tragedia, no observaríamos en ella nada de particular de no disponer de otra versión del caso, la de El Eco Toledano, periódico liberal: «En el domicilio del cura párroco de esta localidad, D. Ángel Ríos, se ha suicidado arrojándose al pozo que existe en dicha casa Francisca Martín Rodríguez, de treinta y cinco años, viuda…» Ir a Breves.
El caso del suicidio de la criada del párroco
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