Las ocho horas (una jugosa anécdota moracha de don Julián Besteiro)

La cuenta don Juan Marín del Campo en El Siglo Futuro en octubre de 1919. Venía a ser, con toda intención —con toda mala intención si se quiere—, un comentario de actualidad una vez recién entrado en vigor el decreto de las ocho horas, esto es, el que limitaba a este tiempo máximo la jornada diaria de trabajo. ¿Qué es lo que sucedió? Que don Julián Besteiro, el famoso político socialista, no conocía hasta qué punto eran trabajadores los habitantes de la villa. Pero valdrá la pena ir al texto, que tiene su gracia… Ir a Breves.

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