Treinta gramos exactamente. Es el sensacional descubrimiento que hizo en la primavera de 1912 un médico de San Petersburgo. Su indagación le llevó también a establecer firmemente que los animales no tienen alma. Cuestión de pesos. Véalo el lector en El Nuevo Ateneo. Ir a Cajón de sastre.
Lo que pesa el alma humana
La portentosa aventura de fray Francisco de la Cruz, carmelita moracho (1585-1647)
Si no abundan en el tiempo figuras de relieve tan extraordinario como la del personaje que traemos hoy a las páginas de Memoria de Mora, menos son aún, para vergüenza nuestra, las que en sus respectivas patrias chicas han sufrido un olvido comparable. Porque lo cierto es que apenas si ha habido en Mora en los últimos años quien tuviera la más mínima noticia de fray Francisco de la Cruz, el carmelita moracho, del que nos hemos ya ocupado incidentalmente y al que hoy queremos consagrar un artículo que repare en lo posible este desatino en el estudio del pasado de nuestra villa… Ir a Personas y personajes.
Sobre don Fermín Larrazábal
Una de las noticias de Mora con mayor relieve en la prensa de finales del XIX fue la del pavoroso incendio que, en marzo de 1899, destruyó la mansión de D. Fermín Larrazábal, recién construida entonces en el número 11 de la calle del Romero. Estaba situada donde se levantó después, hoy deshabitada y cerrada a cal y canto, la que fue residencia hasta hace no tanto de algunos de sus nietos y biznietos: la familia compuesta por D.ª Pilar Martín-Maestro Larrazábal, su esposo, D. Miguel Gallegos, y sus hijos Miguel y Carlos… Ir a Breves.
Desamortización y venta de la encomienda de Mora (siglo XVI)
Después de cuatro siglos de pertenencia a la Orden de Santiago (1171-1570), Mora acabará pasando a poder de don Francisco de Rojas en una transacción que nos presenta este artículo de Hilario Rodríguez de Gracia. El proceso general de enajenaciones del siglo XVI y el particular de Mora, así como la constitución y desarrollo de la orden santiaguista, sirven de marco a su autor para el vivo relato de la visita a la villa del comisionado real Pedro de Ayala (mayo-junio de 1568) y de la toma de posesión del nuevo señor (febrero-marzo de 1570). Ir a Casos y cosas.
«Yo soy mi abuelo»
Dice un señor: —Me casé con una viuda que tenía una hija, hermosa señorita, de la que se enamoró mi padre y la hizo su esposa. En el acto quedó mi padre convertido en mi yerno, y mi hijastra se transformó en mi suegra y madrastra. Pronto tuvo mi mujer un hijo, que fue el hijo de la madre de la mujer de mi padre, y al mismo tiempo mi tío, puesto que era el hermano de mi madrastra… Ir a Cajón de sastre.
Mora en otros periódicos de Toledo (1866-1934)
Cerramos por ahora nuestra serie sobre la prensa con los contenidos morachos de una veintena de periódicos toledanos que abarca un amplio arco cronológico e ideológico. Encontrará aquí el lector noticias muy diversas y en ocasiones muy destacadas: la fundación de la Sociedad Protectora (1867), la constitución de Unión Republicana (1902), los fallecimientos de D. Hilario Peñalver (1902), D. Bernabé Álvarez Coronel (1905), D. Fermín Larrazábal (1908) y D. Manuel Marín del Campo (1920), las tensiones entre clericales y anticlericales (1906), la terrible explosión en una fábrica de grasas (1907), el lanzamiento de El Eco de Mora (1914) y La Opinión (1920), la visita de los congresistas de Oleicultura (1925), la multitudinaria inauguración del monumento a Pablo Iglesias (1932)… Ir a Mora en la prensa.
La carretera de Toledo
La mirada del niño confiere a su mundo la firmeza de lo incuestionable. Hace cincuenta años —en la infancia de quien esto escribe—, ¿a qué chiquillo podría caberle en la cabeza que no existiera la carretera de Toledo? ¿Por dónde iría, si no, el coche de Toledo, como todos llamábamos al ómnibus de Pérez Díaz, con Manolo de conductor y Nicasio de revisor? ¿Cómo llegar a la capital de la provincia sin pasar por Mascaraque, Almonacid y Nambroca? El adulto, sin embargo, alcanza a aceptar que en otro tiempo las cosas pudieran ser de otra manera… Ir a Breves.
Mora y su comercio e industria en una guía de 1901
Hará veinte o treinta años que vinieron a nuestras manos, en fotocopia, unas cuantas páginas morachas de un libro que parecía ser una guía de la provincia, sin más referencia externa que la fecha de 1907. Habida cuenta de su interés, y dada la escasa nitidez de la reproducción que poseíamos, nos propusimos buscar el volumen de procedencia con el fin de poder publicar una copia del documento en Memoria de Mora. Puestos manos a la obra, logramos encontrar un ejemplar (dos, de hecho) que hemos podido fotografiar y reproducir en calidad suficiente para nuestro propósito. Ir a Casos y cosas.
Charlotada
Tal vez los jóvenes de hoy ni siquiera conozcan la especie, pero al menos hasta finales de los años cincuenta del pasado siglo se celebran con gran éxito de público las charlotadas, voz que designa un tipo de espectáculo cómico taurino que ha suscitado nuestra curiosidad a raíz de su frecuente presencia en la prensa —más del espectáculo que de la voz— a partir de los años de la Gran Guerra. Sobre todo al comprobar, tras acudir al Diccionario de la Real Academia Española, que el vocablo es normativamente muy reciente en castellano, pues no ingresará en el repertorio oficial hasta que el festejo cuente cerca de setenta años de existencia. ¿Qué pasó entretanto?, cabe preguntarse… Ir a Cajón de sastre.
El monumento a Pablo Iglesias
No hará falta explicar que Pablo Iglesias (1850-1925), fundador del Partido Socialista Obrero Español (1879) y de la Unión General de Trabajadores (1888), fue el padre del socialismo español y una figura de gran calado en la historia contemporánea. Pero tal vez los morachos de hoy no conozcan dos lazos que lo asocian a nuestra villa: su visita en 1903, para presidir un mitin obrero multitudinario, y, sobre todo, el homenaje póstumo que le tributó el pueblo de Mora dedicándole un monumento en 1932, que es el asunto que centra esta nota… Ir a Breves.