La reciente digitalización, todavía en curso, del Boletín Oficial de la Provincia de Toledo, que se publica desde hace casi doscientos años, constituye un territorio que Memoria de Mora comienza hoy a explorar desde el principio, esto es, desde su misma creación, que resulta ser consecuencia inmediata de la división provincial que consagra en 1833 la reforma administrativa impulsada por Javier de Burgos. Precisamente, la situación de Mora en el contexto de la nueva provincia, y particularmente su adscripción a uno de los partidos judiciales también creados entonces, nos sirve para iniciar el que será desde ahora un atento recorrido a través de las páginas del Boletín Oficial de la Provincia de Toledo en busca de retazos de nuestro pasado. Ir a Casos y cosas.
Mora en la ordenación provincial de 1833: un primer acercamiento al Boletín Oficial de la Provincia de Toledo
Nombres raros, peregrinos y extravagantes: nueva recopilación
Tras no pocas dudas, nos decidimos a volver sobre el tema para ampliar nuestra entrega anterior; ampliación que se fundamenta, por lo que a Mora respecta, en el examen exhaustivo de las listas de socios de la Protectora, donde aparecen nombres tan fascinantes como Aderito, Nonicio, Januario o Perbisterio, todos ellos bien comprobados. Revisamos además, entre muchas otras, extensas listas de maestros de los años de la Guerra Civil y de la posguerra, y también de maestras, lo que por fin nos permite abordar una lista complementaria de nombres de mujer, que, con 792 muestras, y sumadas a las 1.572 de nombres de varón, conforma un conjunto que excede considerablemente el de los 415 términos totales registrados en nuestro trabajo inicial. Ir a Cajón de sastre.
Los profesores del Instituto (1932-1937)
Algo habíamos escrito en el pasado sobre el Instituto de Mora, el primer Instituto de Mora, el del tiempo de la República, del que hemos sabido en los últimos años a través de los excelentes trabajos de Salvador Núñez y Francisco García Martín. Pero es mucho lo que sobre él queda por averiguar. El conocimiento de sus profesores, por ejemplo: nombres, trayectorias, vidas…, las vidas de aquellos a quienes la sociedad encomendó la tarea de hacer realidad una ilusión, en su mayor parte jóvenes de gran talento que iniciaban entonces una carrera profesional que se vería condicionada, cuando no truncada, por la tragedia de la guerra, la misma guerra que pronto acabaría de raíz con los sueños de las familias morachas que habían visto cumplido su anhelo de dar estudios a sus hijos. Ir a Personas y personajes.
Los serenos de Mora: enero de 1932 y julio de 1934
Tal vez una de las lecciones más provechosas, y más alentadoras, que nos brindan nuestros rastreos en el pasado de Mora es la que nos hace comprender que, en muchas ocasiones, anécdotas supuestamente intrascendentes, ocurrencias presuntamente triviales, vidas aparentemente insignificantes, adquieren un alcance no por imprevisto menos apreciable. Es lo que sucede, creemos, en el caso que ha descubierto para nosotros nuestro querido amigo José María Gómez González, joven historiador moracho: la inquietante petición que hacen a la alcaldía los serenos de la villa en enero de 1932. Ir a Casos y cosas.
23 de abril de 1521
Hoy hace exactamente 500 años que Mora vivió la mayor tragedia de su historia. Y queremos conmemorar este hecho trascendental de nuestro pasado común cediendo la palabra, cinco siglos después, al que es nuestro mayor historiador, de hoy y de siempre, Hilario Rodríguez de Gracia, quien ha preparado especialmente para la ocasión el estudio que aquí presentamos. Tres coincidencias históricas durante las Comunidades castellanas expone otros tantos sucesos ocurridos —en Mora, Villalar y Villaseca— aquel fatídico 23 de abril de 1521, con el examen de los antecedentes, el relato de los hechos y la interpretación de lo acaecido. Ir a Casos y cosas.
Algunas notas sobre el alcalde Carranza
No es mucho lo que sabemos acerca de don Francisco Carranza Maldonado. Y, ciertamente, poco más lo que sabremos tras leer las notas que aquí presentamos. No obstante, el rastreo de la prensa de la época, y muy especialmente de la Gaceta de Madrid (que es el antecedente del actual Boletín Oficial del Estado), nos proporciona unos cuantos datos de su itinerario vital que contribuyen a perfilar la riqueza y complejidad de la figura de este liberal moracho del siglo XIX que fue alcalde de la villa (excelente, por lo que parece) en varias ocasiones, registrador de la propiedad del partido de Orgaz, diputado provincial y gobernador civil de la provincia. Ir a Personas y personajes.
Con el conserje de la Protectora por las calles de la villa (1935)
Un cuaderno que contiene la relación de los socios de la Protectora ordenada según sus domicilios respectivos parece de entrada un documento de poco interés. Pero no es así en el caso que nos ocupa, pues lo cierto es que su consulta fue impulsándonos a buscar respuestas a los muchos interrogantes que nos iba abriendo, hasta acabar convirtiéndose para nosotros en una travesía apasionante: un recorrido por las calles de Mora en tiempos de la Segunda República que quisiéramos compartir con nuestros amigos de Memoria de Mora en la nota que aquí presentamos. Ir a Casos y cosas.
Mora en las «Estampas toledanas» de Félix Urabayen (1928 y 1930)
Periodística y literaria a partes iguales viene a ser la visión de Mora que ofrecen dos textos que merecen nuestra atención. Llegaron, como veremos, a los morachos de hace un siglo, y bueno es que lleguen también a los morachos de hoy. Se trata de dos de las Estampas toledanas de Félix Urabayen, quien muestra en ellas, a la par de su escritura excelente, un notable conocimiento de nuestra villa. Las publicó en los Folletones de «El Sol», una serie de éxito que el periódico de este nombre publicó a lo largo de veinte años, de 1917 a 1936. Ir a Mora en la prensa.