Algo habíamos escrito en el pasado sobre el Instituto de Mora, el primer Instituto de Mora, el del tiempo de la República, del que hemos sabido en los últimos años a través de los excelentes trabajos de Salvador Núñez y Francisco García Martín. Pero es mucho lo que sobre él queda por averiguar. El conocimiento de sus profesores, por ejemplo: nombres, trayectorias, vidas…, las vidas de aquellos a quienes la sociedad encomendó la tarea de hacer realidad una ilusión, en su mayor parte jóvenes de gran talento que iniciaban entonces una carrera profesional que se vería condicionada, cuando no truncada, por la tragedia de la guerra, la misma guerra que pronto acabaría de raíz con los sueños de las familias morachas que habían visto cumplido su anhelo de dar estudios a sus hijos. Ir a Personas y personajes.
Los profesores del Instituto (1932-1937)
Los serenos de Mora: enero de 1932 y julio de 1934
Tal vez una de las lecciones más provechosas, y más alentadoras, que nos brindan nuestros rastreos en el pasado de Mora es la que nos hace comprender que, en muchas ocasiones, anécdotas supuestamente intrascendentes, ocurrencias presuntamente triviales, vidas aparentemente insignificantes, adquieren un alcance no por imprevisto menos apreciable. Es lo que sucede, creemos, en el caso que ha descubierto para nosotros nuestro querido amigo José María Gómez González, joven historiador moracho: la inquietante petición que hacen a la alcaldía los serenos de la villa en enero de 1932. Ir a Casos y cosas.
23 de abril de 1521
Hoy hace exactamente 500 años que Mora vivió la mayor tragedia de su historia. Y queremos conmemorar este hecho trascendental de nuestro pasado común cediendo la palabra, cinco siglos después, al que es nuestro mayor historiador, de hoy y de siempre, Hilario Rodríguez de Gracia, quien ha preparado especialmente para la ocasión el estudio que aquí presentamos. Tres coincidencias históricas durante las Comunidades castellanas expone otros tantos sucesos ocurridos —en Mora, Villalar y Villaseca— aquel fatídico 23 de abril de 1521, con el examen de los antecedentes, el relato de los hechos y la interpretación de lo acaecido. Ir a Casos y cosas.
Algunas notas sobre el alcalde Carranza
No es mucho lo que sabemos acerca de don Francisco Carranza Maldonado. Y, ciertamente, poco más lo que sabremos tras leer las notas que aquí presentamos. No obstante, el rastreo de la prensa de la época, y muy especialmente de la Gaceta de Madrid (que es el antecedente del actual Boletín Oficial del Estado), nos proporciona unos cuantos datos de su itinerario vital que contribuyen a perfilar la riqueza y complejidad de la figura de este liberal moracho del siglo XIX que fue alcalde de la villa (excelente, por lo que parece) en varias ocasiones, registrador de la propiedad del partido de Orgaz, diputado provincial y gobernador civil de la provincia. Ir a Personas y personajes.
Con el conserje de la Protectora por las calles de la villa (1935)
Un cuaderno que contiene la relación de los socios de la Protectora ordenada según sus domicilios respectivos parece de entrada un documento de poco interés. Pero no es así en el caso que nos ocupa, pues lo cierto es que su consulta fue impulsándonos a buscar respuestas a los muchos interrogantes que nos iba abriendo, hasta acabar convirtiéndose para nosotros en una travesía apasionante: un recorrido por las calles de Mora en tiempos de la Segunda República que quisiéramos compartir con nuestros amigos de Memoria de Mora en la nota que aquí presentamos. Ir a Casos y cosas.
Mora en las «Estampas toledanas» de Félix Urabayen (1928 y 1930)
Periodística y literaria a partes iguales viene a ser la visión de Mora que ofrecen dos textos que merecen nuestra atención. Llegaron, como veremos, a los morachos de hace un siglo, y bueno es que lleguen también a los morachos de hoy. Se trata de dos de las Estampas toledanas de Félix Urabayen, quien muestra en ellas, a la par de su escritura excelente, un notable conocimiento de nuestra villa. Las publicó en los Folletones de «El Sol», una serie de éxito que el periódico de este nombre publicó a lo largo de veinte años, de 1917 a 1936. Ir a Mora en la prensa.
Ildefonso Ruiz-Tapiador, jurista (y poeta)
Nuestras pesquisas nos conducen hoy a la memoria de un moracho de relieve que teníamos prácticamente perdido. Se trata de don Ildefonso Ruiz-Tapiador (1824-1892), de quien habíamos dado referencia tiempo atrás a propósito de su obra escrita, pero apenas si habíamos alcanzado a conocer su destacada actividad profesional como juez y magistrado. Con el auxilio de la prensa, y especialmente de la Gaceta de Madrid, el periódico oficial, hemos conseguido reconstruir con cierto detalle su carrera en la judicatura, así como su retiro en Mora en los últimos años de su vida a través del archivo de la Sociedad Protectora, y hemos reproducido y editado los escritos suyos que nos han llegado, cortos en número, pero de cuidada factura y estimable calidad. Ir a Personas y personajes.