En todas partes cuecen habas; o cocían, una vez arrinconado el refranero e inventado el whatsapp. También en Mora, claro está, como ya hemos escrito alguna vez. La villa del trabajo y de la industria, del aseo y la riqueza, presenta en ocasiones una cara bien poco amable: la de la discordia y la incomprensión, cuando no la del enfrentamiento más o menos declarado. En definitiva, no faltan las sombras junto a las luces. Viene esto a cuento del caso de Félix Redondo-Marín y Gregoria Sánchez, que descubrimos en un suelto de El Liberal de comienzos de octubre de 1908… Ir a Casos y cosas.
Con la iglesia hemos topado: el caso del matrimonio civil de Félix Redondo-Marín y Gregoria Sánchez (1908)
¿Ilmo. o Excmo.?
Fue el de 1879 un buen año para Mora, pues todo hace pensar que la inauguración del ferrocarril que comunicaba la villa con el sur y el oeste, pero especialmente con Madrid, contribuyó poderosamente a su fabuloso despegue económico, en la medida en que pasó a poder transportar sus productos con una facilidad y rapidez desconocidas hasta entonces. Examinando la prensa, encontramos otro motivo de júbilo para Mora y los morachos. Y es que, como leemos en una noticia brevísima de El Imparcial del 12 de marzo de ese mismo año: «Se ha concedido título de Excelencia al ayuntamiento de la villa de Mora (Toledo)»… Ir a Breves.
Morachos de ayer (1867-1939). Ensayo de un diccionario biográfico
De nuestro paso por este mundo, excepciones aparte, suelen quedar pocas huellas. Y estas, por desgracia, se borran con facilidad. De ahí la razón de ser de Memoria de Mora en general y de un trabajo como el que el lector tiene ante sí en particular. El objetivo en ambos casos es doble: recuperar a nuestros antepasados hasta donde nos sea posible, a la vez que contribuir a mostrar un camino a nuestros descendientes. Un camino hecho del recuerdo, de un recuerdo que no es más, ni menos, que el encarnizado combate contra el olvido… Ir a Biblioteca.
La primera feria de Mora se celebró en 1840
S. M. la Reina Gobernadora se ha servido conceder á la villa de Mora, en la provincia de Toledo, la gracia para celebrar una feria anual los días 14, 15 y 16 de Setiembre, y un mercado en los lunes de cada semana. Y en debido cumplimiento á lo mandado por S. M. ha acordado el ayuntamiento constitucional de dicha villa se de principio a la celebracion del referido mercado en el primer lunes del año próximo venidero de 1840, como asimismo la feria ha de tener efecto en los dias, mes y año expresado. Ir a Breves.
Un bandido se echa a la carretera (1929)
Acababa la feria de 1929 cuando el diario madrileño El Imparcial traía lo que anunciaba como «Un suceso anacrónico», bajo el título «Un bandido se echa a la carretera» y el subtítulo «Para debutar, roba a un arriero y es detenido por la Policía». Tal vez al lector actual le cueste percibir el anacronismo, que lo hay —era la época de Al Capone y la Ley Seca—, pero no lo divertido del caso, y hasta la gracia del reportero, que de todo tiene… Ir a Cajón de sastre.
El texto de las nuevas «Estampas de un pueblo»
Tal como indicábamos en nuestra anterior entrega, publicamos hoy el texto de las nuevas Estampas de un pueblo, de Virgilio Muñoz Ruiz-Tapiador, cuidadosamente revisadas y anotadas por Hilario Rodríguez de Gracia. En ellas leemos de primera mano la visión de las diversas caras de la villa y sus pobladores en el tránsito del siglo XIX al XX, desde algunas generalidades hasta el sorteo de los mozos en las quintas, pasando por las principales actividades económicas, las costumbres, la situación de la enseñanza, las ferias y fiestas, los espectáculos y casinos, la beneficencia y la sanidad, la política y los políticos…; en definitiva, un sinfín de retazos de la vida misma de los morachos que nos antecedieron hace ahora un siglo. Ir a Casos y cosas.
Nuevas «Estampas de un pueblo»
Vuelve a Memoria de Mora Hilario Rodríguez de Gracia, y lo hace, como siempre, cargado con un rico botín que pone a nuestra disposición: las nuevas e inéditas Estampas de un pueblo de Virgilio Muñoz Ruiz-Tapiador. En dos entregas sucesivas, ofrecemos hoy la extensa e interesante Introducción al texto que Rodríguez de Gracia ha preparado, y ofreceremos dentro de quince días el texto mismo, viniendo ambas partes a complementar ampliamente la primera de las Estampas con la que su antiguo autor y su moderno editor nos deleitaron hace unos meses. Tanto en una como en otra hallaremos nuevas curiosidades sobre personas, lugares y costumbres de Mora, que nos brindarán, como escribíamos en su momento, dos bocados muy golosos para los paladares de nuestros amigos de Memoria de Mora. Ir a Casos y cosas.