No es de ahora, sino de siempre: la noticia se compadece mal con lo común, con lo sabido, con lo acostumbrado. Antes incluso de alcanzar la categoría de norma y hasta de apotegma, los periódicos y noticieros ya venían rigiéndose por el principio de que a nadie interesa que un perro muerda a un hombre, y sí a muchos que un hombre muerda a un perro. Pues bien, al margen de que en los tiempos que corren la máxima haya llegado a ser literalmente verídica, con algún individuo que la ha emprendido a bocados con sabuesos, alanos, lebreles o pequineses… Ir a Cajón de sastre.
¡En seis meses tiene seis hijos!
Novicios morachos en San Juan de los Reyes de Toledo (1673-1776)
Si nuestra villa era a la altura de 1667 «patria fértil de hijos que han adornado muchas religiones» —como escribía entonces el padre Muñoz Suárez—, no parece que años después declinara semejante título: hacia 1705 don Vidal Marín del Campo había sido promovido a inquisidor general del reino, fray Alonso de Biezma gobernaba como ministro general la orden franciscana, y muchos jóvenes morachos hacían su noviciado en el monasterio toledano de San Juan de los Reyes, en número superior, por cierto, al de cualquier otro lugar de procedencia, incluidos Madrid y Toledo. Ir a Personas y personajes.
Nombres de calles
Hace unos meses, y siguiendo la pista de nuestro paisano don Hipólito Jiménez —con quien coincidió varios años en el Partido Reformista—, me sumergí en los Diarios de don Manuel Azaña, un monumental fresco histórico a cuya valía no es ajena la aguda captación de la realidad que muestra el autor. Buena prueba de ello podría ser esta jugosa reflexión sobre los nombres de las calles; o mejor, sobre los cambios en los nombres de calles, escrita el día 30 de agosto de 1937, en plena Guerra Civil: Una de las primeras cosas que hace en nuestro país cualquier movimiento político es cambiar los nombres de las calles… Ir a Breves.
Lo que va de ayer a hoy
Hace tiempo que lo descubrimos y ahora lo confesaremos: nuestra fascinación por el pasado es directamente proporcional a nuestro desvío del presente. Y es que con frecuencia, con bastante frecuencia, entendemos mejor lo de ayer que lo de hoy. Por ejemplo, lo que trae esta breve nota, titulada «Vergonzoso» con letras bien grandes, y aparecida en El Eco Toledano de un día de verano de 1914: «Es muy lamentable que en un sitio tan céntrico como es la plaza de Zocodover no haya habido quien viese robar ayer una escalera larga de madera…» Ir a Cajón de sastre.
Del campo a la milicia. Levas y fianzas en Mora a principios del siglo XVIII
En marzo de 1703, las necesidades de hombres con destino a los ejércitos de Felipe V darán lugar a la ordenanza llamada leva del uno por ciento, que movilizará a un mozo de cada cien vecinos de las ciudades y pueblos españoles. Mora debía de contar entonces con unos 700 vecinos (lo que equivalía a algo más de 3.000 habitantes), pues a siete muchachos de la villa les cupo la suerte, o la desgracia, de ir a servir al joven duque de Anjou y nuevo rey de España. El 20 de abril de este año de 1703 la caprichosa varita del azar señalaba a Joseph García Guerrero, Joseph Fernández Cañaveral Vegue, Juan Martín Carretero, Francisco Sánchez de la Magestad, Joseph Mellado y dos mozos más de los que no ha quedado constancia. Del caso da cumplida noticia este trabajo de Julián de la Cruz de Gracia, que vuelve a las páginas de Memoria de Mora para satisfacción de todos nosotros. Ir a Casos y cosas.
Un timo y su relato
Las puertas de Toledo/ tienen dos cosas:/ que se abren y se cierran/ como las otras, dice una seguidilla tradicional de Mora que sin duda conocerán nuestros lectores. No sabemos si era moracho su autor, pero nadie negará que la copla proyecta a la perfección, en el fondo y en la forma, algunos de los atributos más estimados por los naturales de la villa: el buen juicio y el ingenio vivo. Como los del relator del caso que sigue, quien no deja su nombre pero sí la impronta de su verbo afilado y contundente… Ir a Breves.
Otra de fútbol
Tal vez alguno de nuestros amigos de Memoria de Mora recuerde la nota «Una de fútbol: el penalty amistoso», que publicamos en mayo de 2011 y que aparece, con el número 4, en el interior de nuestro muy revuelto Cajón de sastre. Más abajo la tiene a su disposición. Hoy queremos regresar al llamado deporte rey con una noticia de los periódicos de junio de 1925. Copiamos el texto de la que juzgamos más completa en su redacción, que es la que trae El Imparcial, diario madrileño, del día 18 de ese mes y año… Ir a Cajón de sastre.
“Como el mejor jabón de Mora”
La República del Centro América, Nicaragua, tiene un lago que presenta la curiosidad de que sus aguas sirven para lavar sin ayuda de jabón, por contener ellas las principales materias con que se fabrican los jabones./ Las aguas del lago de Nejapa tienen en disolución tal cantidad de bicarbonato, de potasa, de sosa y de sulfato de magnesia, que en cuanto se frota con ellas cualquier objeto grasiento, produce una magnífica espuma, como el mejor jabón de Mora.… Ir a Breves.
Automóviles en el mundo (1914)
Volvemos a los automóviles de cien años atrás, como ya hiciéramos en la nota 17 de este mismo Cajón de sastre. Recogíamos allí la cantidad de coches que corrían entonces por España (5.816 vehículos), desglosada en algunas provincias (1.461 en Madrid, 1.040 en Barcelona, 688 en Guipúzcoa, etc.). Ahora nos llegan datos de todas partes, con números de los principales países, en el suelto sin firma «¿Cuántos automóviles hay en el mundo?», de El Eco Toledano, V, 1.139, 14-X-1914, p. 2, que copiamos… Ir a Cajón de sastre.